Aquella tarde

El rechinar de la mecedora se hacía escuchar una y otra vez con cada balanceo que su cuerpo propinaba en la silla, junto con aquellos movimientos sus memorias comenzaron hacerse presente aquella tarde donde culmina el día con la visita del viento soplando en su cara.

Antonia vio pasar el recuerdo de Luis cuando aquella tarde él le pedía que fuese su esposa,

Recordó el nacimiento de Gerardo; la luz de sus ojos,

Sintió una vez más una opresión en el corazón, al traer en sus pensamientos cuando Fredy cerró sus ojos y no volvió abrirlos jamás,

Observó nuevamente a sus hijas una detrás de otra, caminar al altar en brazo de su amado, 

Lloro de nuevo al escuchar por primera vez el grito eufórico de Alejandra diciendo, ABUELA TE QUIERO.


El viento soplaba y sentía como golpeaba su rostro, Antonia inhalaba el olor a grama fresca, llevándola al recuerdo del jardín en su primera casa; 
- Como me gustaba aquella casa!, se decía Antonia en voz alta mientras suspiraba y respiraba profundo el soplar del viento,

- Fuimos muy felices en esos primeros años, aquellas tardes de caminatas a la pradera justo cuando el sol de la tardecer cayera, si que esas tardes fueron las mejores de nuestro matrimonio; sonreía mientras se balancea en la mecedora,

Recordó cada instante de su vida y lo único que pidió a su Dios fue dormir de nuevo al lado de su gran amor. Sintió nuevamente el soplo frío de la brisa, cuando Luis se acercó a su diestra y con una leve sonrisa le aviso "es hora amor".

Antonia  con sus ojos empapados en lágrimas, sonrió mirando al cielo y con un profundo suspiro, aquel rechinar de la silla se detuvo en seco, con el último soplido del viento…
 


Publicación: Caracas-Venezuela, 19-07-14

Modificado:  Caracas-Venezuela. 12-10-16

4 comentarios:

  1. Precioso relato. Antonia tuvo una larga vida y un final tranquilo y dulce. Me encanta lo de la mecedora. Un beso

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    1. Me alegra que te haya gustado, es un pequeño relato donde se resume una vida entera llena de grandes vivencias en una tarde. Gracias Edu por leerme. Un abrazo fuerte.

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  2. La muerte es tan intrigante como la vida, digo como la vida cómo si fueran dos cosas distintas y aceptaran comparaciones, es todo parte de lo mismo, muy lindo tu relato, un abrazo.

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    1. Ruben me alegra que te haya gustado este relato, y estas en lo cierto la muerte tiene distintas formas de recibirla, de observarla y bastante en comprenderla pero que al final termina siendo parte de cada ser viviente. Un fuerte abrazo.

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